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Parque Natural de Valderejo
Valderejo desde Ribera
Campanario de Valderejo
Información Parque
Escondido por el arco montañoso que forman las peñas de Lerón (1.240 m.), Carria (1.130m.) y Vallegrull (1.226 m.) y bajo sus imponentes farallones, florece en este parque un variado bosque de hayedos y encinares en sus zonas altas y de pinares, matorrales, prados y cultivos en las bajas. En él, tienen su habitat cerca de 200 especies de animales vertebrados, con una gran mayoría de aves, entre las que destaca la cigüeña negra, el quebrantahuesos, el águila, el buitre leonado, el halcón y el aguilucho lagunero. Puntos de interés de su recorrido, que empieza en Lalastra son las ruinas de Villamardones, la ermita de San Lorenzo, la cima del Vallegrull y el mirador de El Cubo, lugar de observación de aves y roquedales.
Valderejo es un verde valle de forma semicircular rodeado de blancas paredes calizas. Se encuentra en una zona de transición entre el dominio atlántico del Norte y el Mediterráneo, que le llega a través del pasillo abierto por el Ebro a su camino hacia el mar. También su clima fluctúa entre estos dos extremos. La oscilación térmica anual es de casi de 15º C., con cálidos veranos y bruscos descensos otoñales. La estación más lluviosa es el invierno en la que son frecuentes las nevadas. La sequía estival dura aproximadamente un mes. El valle se encuentra coronado por acantilados de calizas dolomíticas, que en algunas zonas, como la Sierra de Vallegrull, alcanza 200mts. de espesor. La erosión va quemando las rocas que se precipitan por las laderas hasta ser frenadas por los bosques de haya, pino y encina. El fondo está tapizado por pastos y cultivos entre los que discurre el río Purón en dirección Norte-Sur. Este desaparece del Parque escondiéndose entre las pozas y cascadas de un angosto desfiladero que lleva al pueblo de Herrán, en el valle burgalés de Tobalina.
Sus cuatro pueblos pertenecen al ayuntamiento de Valdegobía, desde el año 1.967. Dos de ellos, Ribera y Villamardones, se encuentran hoy en ruinas, víctimas del éxodo rural. Los pocos lugareños que se han atrevido a desafiar la dureza del invierno y sobre todo el aislamiento que viven en los pueblos de Lahoz y Lalastra, dedicados al cultivo del cereal, pastoreo de la oveja "burda", del vacuno de carne y la apicultura. El aspecto actual del Parque Natural de Valderejo, se debe a la interacción milenaria entre sus pobladores y el entorno natural. Ahora, su conservación es responsabilidad de todos. Las pinturas murales de la Iglesia de Ribera son valiosos representantes del arte gótico.
A finales del siglo XII, Alfonso VIII, concede el fuero municipal al valle de Valderejo. Este fuero es especial por haber sido concedido no a una ciudad sino al conjunto de cuatro pueblos. En él se otorgan importantes exenciones entre las que destaca el pago de portazgo y fonsadera.
El tres de mayo de 1273, Alfonso X, el sabio, renueva el fuero para garantizar a sus pobladores que la situación jurídica no sufrirá menoscabo al ser municipio entregado a Don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya.
Valderejo
En el pequeño territorio de Valderejo, llama la atención la alta biodiversidad. Existen diferentes tipos de biótopos y, por lo tanto, gran número de especies vegetales y animales. Se pueden contar alrededor de 108 especies de vertebrados, de los que 78 son aves y 22 mamíferos.
Cárabo
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Quizás el animal más representativo sea el buitre leonado (Gyps fulvus), al que se ve volar con frecuencia, ya que existe una importante colonia de cría en los acantilados. Al atardecer veremos correr entre cultivos a la liebre (Lepus capensis), o esconderse al jabalí (Sus scrofa) entre los arbustos. Con algo más de suerte nos encontraremos especies raras por su escasa presencia en la región y que, sin embargo, están presentes en el parque, como las chovas piquigualdas (Pyrrhocorax graculus) o el acentor alpino (Prunella collaris), típicas de zonas de alta montaña. El verdaderamente afortunado podría incluso ver un corzo (Capreolus capreolus) saltando en su huida, un águila real (Aquila chrysaetos) sobrevolando el valle o un visitante invernal poco asiduo, el lobo ibérico (Canis lupus). Otros habitantes del parque son: el azor, el gato montés, el alimoche, el águila culebrera, la ardilla, el cárabo, el tejón y el zorro.